miércoles, 11 de noviembre de 2009

Mi Confrontación con la Docencia

Estudié la profesión de Ingeniería Industrial Química en el Instituto Tecnológico de Veracruz, de donde egresé en el año 1985. Debo mencionar que antes de elegir esta profesión, me inclinaba mucho por el área humanística, sin embargo el bachillerato de mi pueblo no ofrecía esta opción y cursé sin contratiempos el bachillerato en el área de químico-biológicas con especialidad en fermentaciones. En ese entonces, el área cursada era fundamental para el ingreso a la educación superior, por lo que decidí dar continuidad. Aclaro que también me fascinaban las matemáticas y todo lo que implicaba realizar cálculos y resolver planteamientos. Así pues me convertí en profesionista.
Al año siguiente, estaba trabajando en una fábrica de alcohol de la región y un amigo me convenció, ante la oportunidad, de ingresar a trabajar en la docencia. Así transcurrieron dos años en los cuales combiné ambas actividades. Inicié impartiendo biología y recuerdo que en las primeras sesiones en el aula, me sentía muy nerviosa, los temas que preparaba se me agotaban en menos tiempo, por lo que tenía que improvisar algunas actividades. Después de dos semestres me ubicaron en el área de física, lo que me hizo sentir más segura y desenvolverme mejor. A partir de ese momento, empecé a disfrutar de lo que hacía y a descubrir que combinaba mi gusto por los números con la parte humanística que no había desarrollado. A los ocho años de haber ingresado, me otorgaron mi tiempo completo y, ahora a los 23 años de servicio debo decir que me siento realizada, que me gusta mi trabajo y que lo sigo disfrutando y redescubriendo cada día.
Como profesor, me siento responsable con mi plantel, con mi comunidad, con mi país, considero que somos agentes de cambio y que el rpoducto de nuestro trabajo se ve reflejado en la sociedad en la que vivimos. creo en lo que hago y trato siempre de poner todo mi empeño en cada una de las acciones que realizo.
Considero que los padres tienen la confianza que sus hijos se están formando en nuestras aulas y no podemos fallarles, creo que estoy ante una gran oportunidad en la vida para servir a los demás y eso me gratifica.
Además, la docencia en la educación media superior, me permite trabajar con jóvenes e involucrarme en su mundo, lo que me ha sensibilizado en mi rol de madre de familia y viceversa.
Mi actividad me ha dado muchas satisfacciones, como el reconocimiento de mis alumnos dentro y fuera de la institución; mi realización personal, al haber descubierto en ella mi verdadera identidad; el permitirme desempeñarme durante ocho horas, o más, sin tener el sentimiento de abandonar a mi familia; el saber que cada sesión me depara algo nuevo y que debo buscar constantemente alternativas que resuelvan esos nuevos retos.
Así pues, estoy muy contenta de participar en este curso-taller en el cual tendré la oportunidad de mejorar mi desempeño y aportar algo para que los demás logren sus espectativas.

3 comentarios:

  1. Hola Rocío:
    Hazle caso a tu deseo de superación y sigue adelante, este camino no tiene fín y si muchas recompensas.
    Saludos.
    Jorge Mejía Mateos.

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  2. Buenas noches Rocío (de cariño), dejame felicitarte por todo el tiempo que le has dedicado a la docencia sin duda alguna siempre superando obstáculos para que tus alumnos aprovechen ese caudal de conocimientos que les otorgas, ¡FELICIDADES! un abrazo
    Gregoria.

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  3. Hola Rocio, yo creo que cuando disfrutas tu trabajo, en cuando se obtienen los mejores resultados y mas en éste, en el que estan en nuestras manos los futuros ciudadanos. Definitivamente es una gran opotunidad para servir y dejar nuestra huella asi como aportar nuestro granito de arena para un pais mejor.
    Felicidades Rocio.
    Saludos Karla

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